¡Holi! Soy Sophia, también conocida como @erizadetierra🖤
Si llegaste hasta aquí porque quieres saber quién está detrás de Erizadetierra, bienvenidx. Y si llegaste porque llevas un tiempo siguiéndome y te preguntas qué ha pasado con mi vida últimamente… BB, PON EL AGUA PARA EL TÉ 🫖 se viene potente.
Primero: Soy Sophia. Me dedico a la estrategia de marketing, la creación de contenido, la comunicación, el posicionamiento de marcas y el trabajo creativo. He construido negocios propios, trabajado con otras marcas y acompañado a cientos de emprendedoras en sus proyectos.
También soy fanática del animé, del té y de aprender cosas que probablemente no necesitaba aprender.
Te contaré mi historia... Todo comenzó con una beca, una mamá cesante y una decisión bastante arriesgada 💸
Hace más de diez años estudiaba Derecho y mi mamá estaba cesante. Ingresos familiares: cero.
En medio de ese panorama, gané una beca. Como la universidad ya estaba pagada, me devolvieron dinero.
Y yo, que aparentemente tenía muchas ganas de agregarle suspenso a nuestra situación económica, decidí emprender con esa plata JAJAJAJA.
Recuerdo el miedo de contarle a mi mamá lo que quería hacer. No era dinero que nos sobrara. Al contrario. La presión por hacer que funcionara fue enorme. Además, mi mamá confió en mí.
No tenía una fórmula, una estrategia ni la certeza de que todo saldría bien. Tenía una oportunidad, muchas ganas de aprovecharla y la disposición a aprender todo lo que hiciera falta.
Aprendí sobre productos, ventas, comunicación, diseño, atención al cliente, contenido y redes sociales. No porque inicialmente quisiera dedicarme al marketing, ni si quiera porque me gustaran: ODIABA LAS REDES SOCIALES. No tenía redes sociales ni siquiera a nivel personal.
Una cosa llevaba a la otra. Si necesitaba comunicar mejor, estudiaba comunicación. Si necesitaba vender, investigaba cómo hacerlo. Si algo no funcionaba, probaba otra manera. Y pedía ayuda a otras emprendedoras que, como yo, se estaban haciendo un espacio en tiendas virtuales emergentes ¡Era 2015!
La tienda que me enseñó marketing antes de que pensara en enseñarlo 🛍️
Entonces fundé una tienda de ropa y accesorios que terminó convirtiéndose en uno de mis primeros grandes éxitos comerciales.
Y quiero decirlo sin falsa modestia: me fue muy bien.
La tienda creció, se volvió rentable y llegó a un punto en que tuve que tomar decisiones importantes sobre cuánto espacio podía ocupar en mi vida mientras seguía estudiando.
Finalmente decidí venderla.
Y esa experiencia me dejó muchísimo más que conocimientos sobre Instagram.
También me enseñó que podía disfrutar profundamente de hacer cosas que nunca había imaginado como parte de mi futuro profesional.
Eso sí, hubo un pequeño detalle que entendería bastante tiempo después: haber conseguido hacer crecer una marca no significaba que ya supiera hacer crecer cualquiera.
¿Y cómo terminamos aquí? 🦔
Con el tiempo (y la pandemia) mis amistades y personas cercanas comenzaron a preguntarme cómo había hecho ciertas cosas.
Lo que para mí se había convertido en una combinación de conocimientos, práctica y experiencia empezó a ser algo que otras personas necesitaban.
Y así, poco a poco, nació Erizadetierra.
Como una marca personal desde la que podía compartir lo aprendido, trabajar creativamente con otros negocios y acompañar a personas que estaban intentando construir los suyos.
Al principio mi trabajo estuvo muy ligado a enseñar redes sociales, crear contenido y ayudar a vender.
Me encanta crear. Pero también me encanta pensar. Cuestionar una estrategia. Entender por qué algo funciona. Descubrir por qué algo que parecía una gran idea no necesariamente lo era.
Y, especialmente, trabajar con personas que no quieren que alguien les venda una receta mágica ni que sus marcas terminen sonando como otros 600 emprendimientos, sino que quieren comprender mejor sus propios proyectos.
Derecho, por cierto, sí lo terminé 🤓📚
Aunque no era lo que quería estudiar inicialmente —yo quería estudiar teatro—. Fue una etapa importante de mi vida: me entregó conocimientos y formas de pensar que siguen siendo parte de mí. Aunque hoy ya no es el centro de mi identidad profesional.
Y una de las cosas más importantes que aprendí emprendiendo fue que podía construir otros caminos, no tenía que "rendirme" con una decisión de los 18 años —además, no fue 100 % mía—.
No necesitaba convertir una profesión en la única definición posible de quién era.
Y después de mi examen de grado vino un año que, originalmente, debía ser una pausa antes de comenzar la práctica...
...Digamos que la vida tenía un guion bastante diferente.
Una parte de mi historia que no siempre se veía en redes.
Advertencia de contenido: esta sección habla de trastorno de estrés postraumático, depresión, autoagresiones, una emergencia médica, psicosis e ideación su1c1da. Si estos temas son difíciles para ti, puedes saltar directamente a la sección «Lo que creo hoy».
2024: el año en que mi cuerpo dijo basta ❤️🩹
Después de mi examen de grado, 2024 terminó convirtiéndose en una especie de año sabático. Aunque decir que me lo tomé voluntariamente sería bastante generoso con las circunstancias.
Yo vivía en Quilpué para el megaincendio. No quiero ahondar en detalles, pero fue una experiencia aterradora y desencadenó una crisis muy intensa en mi salud mental.
Tengo un diagnóstico de trastorno de estrés postraumático relacionado con mi pasado. El incendio no fue el origen de ese trauma, pero sí desencadenó síntomas que llegaron a afectar profundamente mi vida cotidiana.
Tuve crisis horribles, episodios de disociación, autoagresiones y períodos en los que perdía la noción de lo que estaba ocurriendo.
También desarrollé una crisis de dolor neuropático -que ya lo tenía hace años- tan intenso que hubo momentos en que no podía caminar.
Y estaba furiosa.
Yo quería seguir trabajando. Quería crear, grabar, acompañar a mis clientas y hacer las cosas que disfrutaba.
Pero había momentos en que simplemente no podía.
Hasta que en un momento me superó. Por primera vez acepté comenzar un tratamiento farmacológico psiquiátrico. Durante mucho tiempo había confiado en que la terapia, sin medicamentos, sería suficiente para mí.
La experiencia me obligó a revisar esa convicción.
Mientras todo eso ocurría, Erizadetierra seguía existiendo.
Hubo contenido que grabé después de llorar. Sonrisas que no reflejaban cómo me sentía. Días en que mostrarme era tremendamente difícil.
Pero no estaba intentando engañar a nadie.
Yo amaba mi trabajo.
Era uno de mis espacios seguros.
Nunca me había sentido tan mal conmigo misma y, al mismo tiempo, estaba consiguiendo cosas de las que podía sentirme orgullosa.
Y bueno...
Hacia finales de 2024 comencé a sentirme mejor. Estaba recibiendo tratamiento y empezaba a recuperar partes de mi vida que había dejado en pausa.
Me sentía suficientemente bien como para retomar algo que tenía pendiente: mi práctica de Derecho. Me inscribí en diciembre.
2025: y cuando pensé que mejoraba… 💀
En enero de 2025 comencé mi primera práctica profesional.
Estaba contenta. Sentía que, después de un año muy difícil, por fin podía avanzar y cerrar este episodio.
Duró tres meses.
En marzo sufrí una hemorragia interna masiva.
Pasé por tres clínicas buscando una camilla disponible, me operaron de urgencia y perdí una cantidad enorme de sangre. Después vino una anemia severa y una recuperación física que interrumpió nuevamente mis planes.
Tuve que renunciar a la práctica.
Pero la emergencia médica no fue el final... Fue el comienzo de otra etapa extremadamente difícil...
Mi salud mental se deterioró muchísimo. De nuevo.
Atravesé episodios de psicosis, alteraciones importantes en mi estado de ánimo y un período de tratamiento psiquiátrico intensivo, en medio de las consecuencias de la emergencia médica y otros cambios que estaba experimentando.
Pasaba gran parte del tiempo durmiendo.
Me aislé.
Mis vínculos se vieron afectados.
Hubo momentos en los que no quería seguir viviendo.
Y no voy a intentar adornarlo: 2025 fue el peor año de mi vida.
Durante mucho tiempo seguí trabajando como podía, incluso cuando me encontraba muy mal. A veces porque necesitaba hacerlo. A veces porque trabajar me ayudaba a conservar un espacio de mi vida que todavía reconocía como mío.
Y quiero detenerme aquí porque hay algo que me importa muchísimo explicar.
Erizadetierra no me llevó a ese estado.
No fue una historia de trabajar demasiado, colapsar y descubrir que debía bajar el ritmo.
Yo ya creía en construir una vida que no girara exclusivamente alrededor del trabajo. Ya defendía los límites, la salud mental y la necesidad de emprender sin sacrificarlo todo.
Y lo creía de verdad.
Pero, golpe de realidad: puedes creer profundamente en algo, practicarlo de verdad y aun así vivir circunstancias que te impidan sostenerlo como esperabas.
Mi defensa de la salud mental nunca fue una promesa de inmunidad frente a una crisis.
A veces puedes hacer las cosas con cuidado, tener conocimientos, pedir ayuda, trabajar en tu salud mental y construir una vida que te gusta.
Y aun así ocurren cosas terribles.
No porque te faltara disciplina, conciencia o amor propio.
Porque no tenemos control sobre todo.
Y no. No necesito agradecer lo que me ocurrió para reconocer que, mientras lo atravesaba, aprendí cosas importantes.
2026: no fue una revelación de autocuidado 😅
En 2026 mi salud mental ha mejorado. Mi tratamiento ha avanzado y hoy puedo mirar ciertas cosas con más claridad.
Pero NO voy a contarles que un día desperté iluminada, decidí priorizarme y dejé de trabajar para sanar.
Porque no fue así.
Hubo meses en que mi productividad cayó a cero. (Y con eso, mis ingresos)
No dejé de producir porque hubiera descubierto el secreto del descanso consciente. Dejé de producir porque ya NO PODÍA.
Y si he podido seguir viviendo durante meses sin plata, con la economía personal en modo supervivencia y MUCHOS gastos médicos, ha sido gracias a las personas que me rodean. Mi red de apoyo ha sido fundamental.
Porque esa fantasía de que podemos con absolutamente todo sin necesitar a nadie… Bestie, no. Estoy aquí porque hubo personas conmigo.
En fin...
Durante 2025 hubo momentos en los que no quería seguir viviendo.
Hoy quiero.
NO TENGO IDEA DE A DÓNDE VOY.
Pero he recuperado las ganas de ir.
Y, por ahora, eso es lo importante ❤️🩹
Lo que creo hoy (y lo que sigo cuestionando) 👀
Después de todo lo que te he contado, quizás esperabas que apareciera una metodología revolucionaria que explique cómo evitar cualquier dificultad.
Lamento decepcionarte: NO JAJAJA.
No creo que el marketing pueda resolver todos los problemas.
Creo en las estrategias prácticas, pero no en las recetas universales.
Creo en aprender haciendo, pero también en detenerse a pensar por qué hacemos lo que hacemos.
Creo en la importancia de vender, porque un negocio necesita ingresos para sostenerse. Pero no creo que el valor de una persona pueda medirse exclusivamente por su productividad o sus resultados comerciales.
No me interesa la positividad tóxica.
No me interesa decirte que "todo depende de tu actitud".
Tampoco me interesa la competencia depredadora entre emprendedoras.
Y aunque disfruto muchísimo de la estrategia, no quiero que confundamos lo estratégico con lo complicado.
Necesitas comprender qué estás haciendo, por qué tiene sentido para tu proyecto y cómo llevarlo a la práctica con los recursos que tienes.
¿Y qué hago actualmente? 🤭
Erizadetierra es mi marca personal y el espacio donde conviven muchas de mis facetas profesionales.
Me interesa tanto desarrollar una buena idea como encontrar la manera de convertirla en algo que funcione para un negocio real.
A lo largo de estos años he acompañado a cientos de emprendedoras, trabajado en proyectos de diferentes dimensiones y colaborado con otras marcas y empresas.
También sigo construyendo proyectos propios, porque una cosa es hablar de emprendimiento y otra muy distinta es tener que tomar las decisiones cuando el negocio es tuyo. JAJAJA.
Hoy estoy reconstruyendo mi actividad profesional sin prometer una fecha mágica en la que volveré a hacerlo todo, sin fingir que mis proyectos están funcionando exactamente como antes y sin sentir que tengo que presentar un plan de cinco años para justificar mi existencia.
Mi personalidad no cabe en una bio de Instagram bb 🖥️
Porque ya que llegaste hasta aquí, supongo que también quieres saber quién soy cuando no estoy pensando en marcas. Soy de esas personas que pueden pasar de una conversación profundamente filosófica a un comentario absolutamente ridículo sin transición alguna. Te habrás dado cuenta JAJAJA.
Tengo una relación bastante apasionada con mis intereses.
Soy nómada, pero no de las fancy, ups.
Tengo una vida afectiva que no necesariamente sigue los modelos tradicionales.
También tengo contradicciones.
Muchas.
Puedo ser muy organizada con un proyecto y tener una relación bastante cuestionable con mis propias compras.
Puedo disfrutar muchísimo trabajando y, al mismo tiempo, defender que nadie debería tener que demostrar su valor con productividad.
Puedo ser muy segura de mis conocimientos en ciertos temas y sentirme completamente perdida respecto de lo que quiero hacer con mi vida.
Y puedo reírme de mí misma mientras intento entender cosas que todavía me duelen.
Nada de esto me hace menos coherente. Solo me hace humana.
Gracias por asistir a mi TED Talk 🎤
No sé si esta era la presentación que esperabas, pero yo siempre sorprendo JAJAJ
Pero quería que este espacio contara algo más que lo que sé hacer.
Quería contarte de dónde vengo, por qué me importa tanto mi trabajo, qué he construido, qué he perdido, qué sigo aprendiendo y por qué algunas de las cosas que defiendo hoy tienen tanto significado para mí.
Esta es mi marca personal, y me gusta que las personas que llegan aquí puedan conocer también A LA PERSONA.
Me gustaría volver a crear con más frecuencia, recuperar proyectos, desarrollar ideas y encontrar una manera de trabajar que tenga sentido para la vida que estoy construyendo.
Aparentemente desbloqueamos otro nivel y esta vez me gustaría jugarlo en modo fácil, POR FAVOR. 🎮💀
Si acabas de llegar, bienvenidx.
Y si llevas años acompañándome, gracias por seguir aquí, incluso durante los capítulos en los que yo misma pensé en abandonarme -y hasta lo hice un poco-
Mientras averiguo qué sigue, aquí continuaré haciendo lo que tanto me gusta: pensar demasiado, crear cosas bonitas y cuestionar estrategias que alguien en internet juró que funcionaban para todo el mundo. JAJAJA. Tengo ideas, ganas de volver a crear y una cantidad preocupante de té. Por algo se empieza. 💋
